¡A toda máquina!


¡A toda máquina!A toda máquina y viento en popa. Así va mi pequeñín hacia las máquinas de la imprenta.

No imagináis el parto que ha sido esto, os lo juro. Ayer me enviaron de Éride Ediciones el archivo definitivo. Hoy he estado repasándolo para evitar cualquier error. En una novela de 345 páginas, con tantas correcciones y cambios como les entregué en la galerada, es normal.
Pero ya está. Lo doy por terminado. No quiero volver a ver la novela hasta que esté convertida en papel y tinta, hasta que sea un ser vivo independiente a mí y que ya no pueda retocarlo más, porque no se acabaría nunca.

He devuelto el original a la editorial. Mañana entra a máquinas.
Si no hay ningún otro retraso, en 10 días HABEMUS LIBRUS.
Y como podéis comprobar en la imagen de la contraportada, la novela ya tiene código de barras y el ISBN. Ahí es nada.
contraportada con ISBN
Ahora, con vuestro permiso, me voy a tomar una cerveza bien fresquita que, aunque el tiempo no acompañe, me la merezco.