Me lo habían advertido: que la gente con alma noir es como si fuera un oso amoroso pero, como santo Tomás, hasta que no lo viví en mis carnes, no lo creí.

Ya me he estrenado como autora en el III Festival de Novela Negra, Policial y Criminal Les Borges Negres, que se celebró en el precioso e histórico municipio Les Borges Blanques (Lleida), cuna, por cierto, del aceite de arbequina. De hecho, entre mesa y mesa, la organización del festival obsequió a todos los asistentes con una degustación de los exquisitos aceites que se producen en la zona.

Mi participación estaba programada hacia las 12 del mediodía, en la segunda mesa del sábado 16 de marzo. Y tengo que confesar que estaba de los nervios. Encima me tocó abrir la mesa… Pocas veces me he puesto tan nerviosa. Apenas dos minutos para explicar lo que me ha costado narrar varios años y 400 páginas.

Pero la coordinadora de la mesa, (la también escritora) Núria Martínez, supo relajarme y sacarnos a todas las participantes (Anna Lleonart, Cristina Malagelada, Carles Mentuy y una servidora) los secretillos de nuestras obras.

libros de la mesa dos del Festival Les Borges Negres

La frase que más se repitió a lo largo del festival fue un entusiasta y sentido «Gràcies, Ramona», que cada participante le dedicó a la comisaria de Les Borges Negres, Ramona Solè, por su buen trabajo.

Y, por supuesto, no faltaron las firmas. Todas y todos los autores tuvimos la oportunidad de firmar nuestros libros, de charlar con los lectores y de conocernos entre nosotros.

La verdad, una jornada entrañable y un fin de semana espectacular donde el tiempo y la temperatura se confabularon a nuestro favor para hacerlo aún más inolvidable.

Por cierto, Ramona, si lees esta entrada quiero decirte simplemente: GRÀCIES.