Como una madre que sale de cuentas…


Y el niño no quiere salir, así me siento yo, preñada, hinchada, cansada, a punto de explotar, con las hormonas revolucionadas.
Y es que el “bebé”, es decir, “Tierra de Sol“, va con un poco de retraso.

He perdido un precioso tiempo en corregir “cosillas” de la primera galerada que no tenía que corregir; en mi defensa diré que no me avisaron de que no centrase mi atención en esos “detalles”, pues se corrigen en la segunda galerada… Y claro, ¡es mi primera novela! ¿Yo qué sabía?
Así que el “bebé” nacerá en octubre. Aún no hay fecha, pero espero (y confío) que antes del 15 de octubre vea la luz.
Os mantendré informad@s.