Una escena corta de Tierra de Sol


Su anciano amigo le pidió que se arrodillara junto a su lecho de muerte. Extendió los brazos sobre su cabeza, bendiciéndola; después el moribundo le colgó el pedrusco.

—Perteneció a mis antepasados. Ellos adoraban a los dioses que venían del sol. Esos dioses rubios de ojos límpidos se lo entregaron. Ahora yo te lo devuelvo a ti. Cuando llegue la hora sabrás lo que hacer con él.

—Yo no soy un